¿Qué es tu niño interior?

Índice
  1. ¿Qué es tu niño interior?
  2. Beneficios de reconocer a tu niño interior
  3. ¿Cómo sanar las heridas de tu niño interior?
    1. Paso 1: Respira
    2. Paso 2: Lidera a tu niño interior a través de tus sentidos
    3. Paso 3: Haz algo creativo
    4. Paso 4: Sueña despierto
    5. Paso 5: Cuida de ti mismo
    6. Paso 6: Defiende a tu niño interior
    7. Paso 7: Valídate a ti mismo

¿Qué es tu niño interior?

Todos tenemos un niño interior, una parte de nosotros que conserva la inocencia, la creatividad, la empatía y la esperanza. Es como un niño pequeño, emocionado por todo, disfrutando de la vida y esperando lo mejor en todas las situaciones. Sin embargo, algo sucedió en tu infancia que dañó esa fragilidad y dejó cicatrices en tu niño interior.

Beneficios de reconocer a tu niño interior

La mayoría de nosotros hemos escuchado que debemos crecer y aceptar el mundo tal como es, dejar de desear algo mejor porque eso no es la realidad. Y así, lentamente, nuestro niño interior comienza a ocultarse bajo capas de negatividad.

Cuando reconoces y sanas a tu niño interior, disfrutarás de varios beneficios, como:

  • Recuperar la fe en las personas y los lugares.
  • Desarrollar la creatividad.
  • Tener una disposición alegre.
  • Cultivar una actitud de gratitud.
  • Ver el potencial en lugar de las limitaciones.

¿Cómo sanar las heridas de tu niño interior?

Si te das cuenta de que tu niño interior no está bien, es hora de quitarle la venda que le pusiste hace años y permitir que esas heridas sanen para que puedas vivir libremente. Aquí te mostramos cómo:

Paso 1: Respira

Observa cómo los bebés y los niños pequeños respiran. Lo hacen profundamente, desde el vientre, sin prisa. Confían en que habrá respiración cuando estén listos. Tómate un momento para respirar de la misma manera. Inhala profundamente por la nariz y exhala por la boca, dejando que el aire fluya naturalmente. No tienes que forzar nada. Solo respira.

Paso 2: Lidera a tu niño interior a través de tus sentidos

Recuerda cuando eras niño y te maravillabas de las cosas más simples. Observa el mundo a tu alrededor con los ojos de tu niño interior. Cierra los ojos, inhala y abre los ojos lentamente. Presta atención al primer detalle que veas. Cierra los ojos, exhala y escucha el primer sonido que oigas. Abre los ojos, inhala y siente la superficie en la que descansan tus manos. A través de tus sentidos, invita a tu niño interior a salir y jugar. Sé amable y tómate tu tiempo.

Paso 3: Haz algo creativo

Los adultos suelen decir que no pueden dibujar ni siquiera un muñeco de palitos, o intentamos hacer todo con tanta perfección que terminamos odiándolo. La perfección es un mito. Permite que tu niño interior participe en actividades creativas donde el objetivo no sea obtener un resultado perfecto. Asiste a clases de arte, sal a la naturaleza y recolecta cosas bonitas como piedras, hojas y frutas, y adquiere un pasatiempo creativo.

Paso 4: Sueña despierto

Detén la vida por un momento, baja del tren loco de la vida corporativa y práctica. Pasa una tarde en el parque, recostado de espaldas, mirando las nubes. Deja que tu imaginación salga y observa las nubes con asombro. Cuando tu mente adulta quiera decirte que estás perdiendo el tiempo, recuérdale que este es el tiempo de tu niño interior y que pueden usarlo como quieran. Crea un espacio seguro donde no haya consecuencias por pasar una tarde sin hacer nada y simplemente estar presente.

Paso 5: Cuida de ti mismo

No se trata de una rutina de spa para lucir más joven, sino de cualquier actividad que te haga sentir bien. Da paseos por el vecindario, visita una tienda de dulces y observa todos los dulces con asombro, o compra una manta con peso para simular un abrazo. Escucha música que te haga cantar o bailar a las 5 de la mañana como si tuvieras el cuerpo de un niño de cinco años. El cuidado personal puede incluir tener una mascota que siempre soñaste, ya que las mascotas brindan amor y propósito.

Paso 6: Defiende a tu niño interior

Es posible que los adultos en tu vida comiencen a cuestionar tu comportamiento extraño. Es natural que te sientas avergonzado de tu comportamiento "inapropiado". Pero lucha contra el impulso de esconderte y defiende a tu niño interior. Sé el adulto que tu niño interior nunca tuvo defendiéndolo. Al hacerlo, proteges la parte honesta y despreocupada de ti mismo.

Paso 7: Valídate a ti mismo

Una señal clara de que tienes un niño interior herido es cuando buscas constantemente la validación externa de tu vida. Empiezas a creer que no eres nada sin las opiniones de los demás. Deja de buscar esa validación externa y apruébate a ti mismo. Tu opinión (y la de tu niño interior) es la única que importa.

Sanar a tu niño interior llevará tiempo y esfuerzo, pero el resultado vale la pena. Practica la bondad hacia tu niño interior. Tu ser interior ha sufrido suficiente dolor y abuso, sin que tu yo adulto lo aparte. Al abrazar a tu niño interior, verás la vida con nuevos ojos, sin estar empañado por experiencias dolorosas.

Para obtener más información sobre cómo vivir con atención plena y despertar a tu niño interior, lee nuestro artículo sobre ejercicios de atención plena para aliviar la ansiedad. ¡Tu niño interior lo vale y merece destacar!

Leer Más:  ¿Presentas signos de trastorno obsesivo-compulsivo?
Subir