Qué no debes decirle a tu terapeuta

Índice
  1. Qué no debes decirle a tu terapeuta
    1. El propósito de la terapia
    2. Ventajas de la terapia
    3. 15 cosas que nunca debes decirle a tu terapeuta

Qué no debes decirle a tu terapeuta

La terapia es un espacio seguro donde se supone que debes compartir abiertamente, ¿verdad? Sin embargo, es importante saber qué no debes decirle a tu terapeuta y por qué.

El propósito de la terapia

La terapia se trata de aprender y descubrirse a uno mismo. No es un lugar donde te dicen qué está mal contigo y cómo arreglarlo. El objetivo principal de la terapia es ayudarte a aprender a superar tus limitaciones y desafíos.

Debes identificar y reconocer esas limitaciones para poder asumir la responsabilidad de cambiar comportamientos destructivos y convertirte en la mejor versión de ti mismo. Tu terapeuta no puede hacerlo por ti, pero puede ayudarte en el proceso.

Para algunos, la terapia se trata de practicar roles para aprender habilidades para enfrentar situaciones para las que no estamos preparados. Es un proceso en el que proporcionas información, discutes las cosas con el terapeuta y aprendes sobre ti mismo y cómo ser mejor de lo que eres en este momento.

Compartiendo, superas traumas pasados, conectas tu propia experiencia de vida con la de los demás y desarrollas la empatía para vivir una vida llena de significado y en relación con los demás.

Ventajas de la terapia

Existen varias ventajas de la terapia. En primer lugar, es un espacio seguro donde puedes hablar sin ser juzgado. Es una relación especial entre tú y el terapeuta basada en la sanación y la comprensión. A través de la terapia, aprendes quién eres y qué te ha llevado a actuar de la forma en que lo haces, para poder asumir la responsabilidad de ti mismo.

La terapia te ayuda a sanar heridas del pasado, a enfrentar situaciones difíciles, a analizar tus acciones sin culparte a ti mismo, a superar el dolor y el conflicto, a lograr claridad mental, a prepararte para lidiar con personas difíciles en tu vida, a ver las cosas desde la perspectiva de tu familia mientras te vuelves más consciente de tu propia perspectiva, a crear mecanismos de afrontamiento y a desarrollar habilidades que quizás no te hayan enseñado tus pares o tus padres.

15 cosas que nunca debes decirle a tu terapeuta

Entonces, ¿hay momentos en los que realmente deberías guardar silencio durante la terapia con tu terapeuta? ¿Cuándo está bien no contarle todo a tu terapeuta?

Debes sentirte seguro y abierto para compartir en el vínculo terapéutico, ya que se considera confidencial todo lo que dices. Sin embargo, hay algunas cosas que no debes decirle a tu terapeuta.

  1. No le mientas a tu terapeuta: Tu terapeuta está ahí para ayudarte y no puede saber lo que pasa por tu cabeza todo el tiempo. Cuando le mientes a tu terapeuta, rompes la relación de confianza con él.
  2. No hables de forma vaga ni en analogías: Debes hablar claramente con tu terapeuta para que pueda ayudarte de la mejor manera posible. No uses eufemismos para describir algo con lo que te sientes incómodo.
  3. Evita recordar información irrelevante: Tu terapeuta no necesita saber todos los detalles insignificantes de tu día a día. No desperdicies el tiempo de la sesión con recuerdos irrelevantes a menos que sean realmente importantes.
  4. No seas objetivo: No solo debes compartir los hechos de los eventos que te han afectado negativamente, también debes compartir cómo te sientes al respecto.
  5. No pidas una opinión: No esperes que tu terapeuta te dé su opinión personal. Tú debes tomar decisiones basadas en lo que crees, no en lo que tu terapeuta pueda creer.
  6. Evita decir cosas personales: Cuando haces comentarios personales, estás traspasando los límites de la relación terapéutica.
  7. No preguntes sobre otros clientes: No tienes derecho a indagar sobre la confidencialidad de tu terapeuta y sus otros clientes. Enfócate en tus sesiones y en tu propio proceso de sanación.
  8. No grites ni insultes a tu terapeuta: Aunque puedas sentirte enojado durante una sesión, debes tratar a tu terapeuta con respeto. Si te comportas de manera irrespetuosa, es probable que termine la sesión y la relación terapéutica.
  9. No le pidas una cita a tu terapeuta: La relación terapéutica no debe convertirse en una relación romántica. Nunca debes pedirle a tu terapeuta que salga contigo.
  10. No critiques a un terapeuta anterior: Mantén el enfoque en por qué estás con este terapeuta. No es apropiado hablar mal de terapeutas anteriores ni esperar que tu terapeuta actual opine sobre ellos.
  11. No te burlas de tu terapeuta: No hagas comentarios que se burlen de tu terapeuta. No sabes nada sobre su vida privada, así que respeta su privacidad y mantente dentro de los límites de tu relación terapéutica.
  12. No te disculpes constantemente por lo que dices: No te disculpes constantemente por lo que dices durante la terapia. Sé responsable de tus palabras, pero no te disculpes en exceso.
  13. No digas "No puedo creer que haya dicho eso": Cuando dices algo que nunca le has contado a nadie más, debes hacerlo porque quieres, no porque te sientas obligado a inventar cosas o hablar falsamente.
  14. No pongas a prueba a tu terapeuta: No cuestiones las habilidades de tu terapeuta ni los acuses. No los pongas a prueba con comentarios sarcásticos o de desviación.
  15. No ignores las sugerencias de tu terapeuta: Si tu terapeuta te sugiere algo para hacer entre sesiones, sé responsable y hazlo. Sé un compañero responsable en la relación terapéutica.

En resumen, la terapia es una elección y debes respetar la relación que tienes con tu terapeuta. Lo que digas debe ser respetuoso, honesto y cooperativo con el proceso. Tus palabras tienen poder, no solo en el entorno terapéutico.

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