Teraphobia: El miedo a los monstruos

Teraphobia: El miedo a los monstruos
Recuerdo cuando era niño y pensaba que había monstruos en mi armario o escondidos debajo de mi cama. El miedo era tan real que mi corazón latía rápido y mis manos sudaban, mientras llamaba a mis padres para que vinieran a mi habitación. ¿Te identificas?
Apuesto a que sí... ya que la terafobia es muy común en niños en edad preescolar, e incluso puede persistir hasta los primeros años de primaria. De hecho, también se han documentado casos de terafobia en adolescentes y adultos, aunque son más raros.
¿Qué es la terafobia?
En pocas palabras, la terafobia es el miedo a los monstruos. Puede llevar o extenderse al miedo a la oscuridad, ya que aquellos que sufren de esta fobia pueden comenzar a preguntarse qué se esconde en la oscuridad.
Las causas de cualquier fobia suelen tener raíces en una experiencia de la infancia. En el caso de la terafobia, las posibles causas incluyen:
- Exposición a películas, programas de televisión o historias de miedo
- Una pesadilla
- Influencia de un hermano mayor o amigo
- Miedo a la oscuridad
- Sombras que parecen "monstruosas"
- Sonidos del exterior, como el viento contra una rama
Síntomas de la terafobia
Al igual que con cualquier fobia, los síntomas de la terafobia suelen manifestarse de algunas formas comunes, como ataques de pánico o ansiedad, irritabilidad, insomnio, sudores nocturnos o escalofríos, taquicardia, hiperventilación, náuseas o pérdida de apetito (especialmente en niños).
Los síntomas específicos de la terafobia incluyen:
- Miedo a ser atacado por monstruos
- Miedo a ser devorado por monstruos
- Miedo a los ruidos en la noche
- Ansiedad al ver películas de terror con monstruos
- Dificultad para dormir en total oscuridad porque podría haber un monstruo escondido
- Miedo a que haya un monstruo acechando
Tratamiento de la terafobia
Hay diferentes formas de tratar la terafobia, dependiendo de la edad de la persona afectada.
En el caso de los niños pequeños, los siguientes métodos (o combinación de ellos) pueden funcionar:
- Hablar con ellos, brindarles seguridad de que los monstruos no son reales y que estás ahí para protegerlos.
- Crear un "espacio seguro" en su habitación o cerca de ella, donde puedan ir cuando el miedo a los monstruos comience a aparecer. Puedes darles una linterna, una lámpara de pilas o ser creativo y hacer una "pista de aterrizaje" con luces de cuerda para guiarlos hasta allí.
- Preparar una "poción contra los monstruos". En un frasco de plástico, mezcla colorante alimentario y agua con azúcar. Luego, agrega cuentas o canicas. Asegúrate de que tu hijo elija un color que crea que ahuyenta a los monstruos. Luego, explícale que las cuentas y canicas están ahí porque a los monstruos no les gustan los objetos redondos. Puedes ser tan creativo como quieras con esto. Incluso puedes hacer un frasco de purpurina calmante y decirle a tu hijo que tiene poderes protectores.
- Recompensar la valentía. Puedes hacerles un certificado o medalla, y darles una hora extra de tiempo libre para usar la tecnología o llevarlos a tomar un helado, etc., por enfrentar sus miedos.
Para niños mayores, adultos o casos graves de terafobia, se pueden considerar otros enfoques como:
- Terapia de exposición. Dado que los monstruos no son reales, la terapia de exposición puede ser diferente en el tratamiento de la terafobia. Por ejemplo, puedes intentar ver una película de terror con alguien más (o en grupo) y luego hablar sobre ella. Después, busca escenas detrás de cámaras o versiones del director para explicar cómo se crearon estas criaturas y qué pensamiento hay detrás de ellas. A veces, ver al actor que interpretó a la criatura puede quitarles parte de su miedo. Esto funcionó con mi hijo cuando tenía miedo de Lord Voldemort.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC). La terapia tradicional puede funcionar muy bien para fobias y ansiedad. Puedes buscar un terapeuta con licencia en línea o buscar ayuda en persona. A veces, hablar sobre el problema con alguien que no sea un familiar o amigo es la mejor opción.
- Grupos de apoyo/foros en línea. Si sientes que el problema está empeorando pero aún no has llegado al punto de no retorno, hablar con otras personas que están en la misma situación puede hacer que esta fobia parezca menos aterradora... literalmente.
En conclusión, la terafobia es una fobia que debe tomarse en serio. Si es lo suficientemente aterrador como para perturbar la vida de alguien, vale la pena intentar buscar ayuda. No hacerlo puede llevar a una serie de problemas físicos y mentales que pueden no ser tan fáciles de curar.








